¡Qué feo ! reitero mentalmente mientras visiono los looks que las casas de alta costura francesa presentaron el pasado mes de julio en París. Miro uno a uno los desfiles y siento lo que no debería: una extraña sensación de “dejá vú”, muchas dudas con respecto a los propósitos , desconcierto, aburrimiento y sobre todo “lo feo” como si abstrayendo lo sentido quedara este calificativo como lazo de unión de lo visto .

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ULIYANA SERGEENKO

Sin cuestionar la exquisitez de lo matérico, la factura sin mácula, la exclusividad del modelo, en fin,todas esos rasgos diferenciadores que deben cumplir a rajatabla los diseñadores y las casas de moda que aglutina la Fédération française de la couture , las propuestas presentadas no han generado en mí algo que creo intrínseco a la contemplación de lo que siempre hemos definido como la sublimación absoluta de la moda: la belleza, ese concepto tan difícil de definir y tan voluble pero cuya certeza provoca el síndrome que Stendhal argumentó, la emoción y todo lo que esta implica: ganas de continuar, de crear, orgullo o sueño.

 

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JEAN PAUL GAULTIER

Cuando comencé mi andadura profesional la alta costura francesa representaba lo más impactante y esperado. Sin “vida digital”no había manera de ver los desfiles en directo ni siquiera a la larga, a excepción de algún flash en los noticieros del único telediario que había. Teníamos que esperar, ávidos, la salida de las revistas especializadas o la venta de los videos que comprábamos en Barcelona.Aún los conservo ,empaquetados . De esas “Biblias” de estilo extraíamos nuestro credo. Las formas, los colores, la música, los estilos de maquillaje y peluquería o la manera de quitarse un abrigo,un bolso y unos guantes sin dejar de andar y estar impecable.

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MAISON MARGIELA

En la Alta Costura de este otoño/invierno que comienza he vislumbrado nuevos credos, nuevas formas de expresión, mucha declaración de intenciones, “destrucciones” y “deconstrucciones” pero no la belleza intrínseca que siempre espero. Es mi dogma. La belleza debe imperar siempre por encima de credos, de respuestas o de intenciones. Lo “feo”,de dentro o de fuera, debemos guardarlo en la recámara de nuestras vidas.

imageGIAMBATISTA VALLI

imageDIOR

imageCHANEL

imageYIQUIN YIN

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ZUHAIR MURAD

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BOUCHRA JARRAR

De todas las colecciones presentadas y salvando la excepción de algún modelo de Valentino, Armani Privé o de Fendi en su primera presentación de “Alta peletería”, la colección que despertó en mí eso que esperaba fue el espléndido trabajo realizado por Bertrand Guyon para la emblemática firma Schiaparelli. Toda la contención del mundo en un lenguaje formal exquisito estrictamente definido destilan esas prendas “pensadas” cuyo mensaje no es otro que la cordura, la frescura contenida, el engranaje sublime entre la iconografía icónica de la firma, la factura impecable y la modernidad verdadera. Lo “feo” se fue diluyendo entre la belleza hasta desaparecer.

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One thought on “feo”

  1. Si no empezaras hablando de diseñadores, hubiera pensado que este desfile pertenece a algún diseñador joven y transgresor, sin pensar en hacer elegante a la mujer. La raíz esta olvidada!!
    Imaginate que ves a una chica en cualquier ciudad con ese modelo o cualquier otro que nos presentas en tu blog yendo para una fiesta…. Dirías que es Alta Costura?
    Gracias Pedro por abrirnos los ojos!!!!!

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